viernes, febrero 3

5 consejos para ayudar a los niños a navegar por Internet de forma segura

La forma en que la vida digital se ha mezclado con el mundo físico ha traído nuevos e importantes
desafíos para padres, madres, cuidadores y docentes. No solo porque es esencial enseñar a los niños
cómo leer y comprender la información que está disponible online y, en general, navegar por
Internet, sino especialmente por la larga y potencialmente abrumadora lista de riesgos que acechan
en el mundo online .


En este contexto, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, acerca consejos para
que padres, madres y educadores guíen a los niños y adolescentes hacia una vida digital segura. Los
mismos, son:
1 Configurar un método de autenticación fuerte: Al igual que los adultos, las infancias deben
aprender a usar las contraseñas de forma segura. Es importante explicarles por qué se deben usar
contraseñas seguras y únicas, y resguardarlas en privado. Y que incluso son importantes para sus
videojuegos, ya que una contraseña segura puede proteger su inventario de juegos de cualquiera
que intente robarlo. “De hecho, una buena práctica es considerar el uso contraseñas en formato de
frase, en lugar de palabras simples y fáciles de adivinar. Las contraseña en formato frase constan de
varias palabras. Y si bien incluyen distintos tipos de caracteres y son largas, no son tan largas y
complejas como para no poder memorizarlas. Algo así como «¡HarryPotterY5DinoNuggies!» es mucho
mejor que, digamos, «cereza».”, comenta Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de
Investigación de ESET Latinoamérica.
Asegurarse de enfatizar que las contraseñas o frases de contraseña nunca deben compartirse con
nadie, así como también que es importante activar la capa adicional de seguridad conocida como
autenticación en dos pasos o doble factor de autenticación, que la mayoría de los servicios online
ofrecen. Si es necesario, ayudarlos a configurar esta opción de seguridad para proteger aquellas
cuentas o servicios online que contienen datos personales importantes.
2 La información personal es personal: en término del valor de los datos, tener en cuenta que
incluso los adolescentes mayores no siempre comprenden todas las implicaciones de compartir su
información personal online, ni el riesgo que existe de que se conviertan en víctimas de phishing.
Explicarles que nunca deben abrir enlaces enviados por personas que no conocen y que, si un amigo
envía algo a través de una aplicación de mensajería, antes de hacer clic en el enlace siempre deben
confirmar si realmente lo envió el amigo, que el enlace es válido y seguro, o si es spam. Y, sobre todo,
que sepan que nunca deben compartir su nombre completo, DNI, dirección o datos bancarios a
nadie.
3 Sus datos importan: Al crecer en la era digital significa que todos los datos están en Internet, ya
sea en una plataforma gubernamental o en el perfil de redes sociales de un padre que muestra a sus
pequeños. Ya están utilizando sistemas de reconocimiento facial, almacenando datos de salud
recopilados por dispositivos wearables, teniendo sus calificaciones en una base de datos online y
compartiendo los datos personales para registrarse en plataformas de videojuegos.
Por otro lado, es importante que comprendan cómo se pueden utilizar estos datos. Hay que
mencionar que es valioso para las empresas ya que les permite perfilarlos, que las redes sociales los
utilizan para orientar anuncios, que para los gobiernos son útiles para recopilar información sobre
sus ciudadanos y, en última instancia, que los datos son una fuente de ingresos para los
cibercriminales que pueden usarlos para distintos tipos de acciones fraudulentos.

4 Compartir no siempre es pensar en el otro: En cierto modo, los dispositivos móviles como
computadoras, smartphones y tabletas pueden haber agregado un nuevo significado al concepto de
«computadora personal». Pero lo cierto es que las computadoras fueron construidas para ser
utilizadas por usuarios individuales y no para ser compartidas. Es posible que los adolescentes no
sepan esto y sean propensos a compartir sus dispositivos con amigos cuando muestran imágenes,
juegan videojuegos móviles o «simplemente revisan algo en TikTok».
Sin embargo, incluso si esto sucede, siempre debe hacerse bajo su supervisión. No solo por una
cuestión de seguridad para evitar bromas no tan graciosas, sino también para proteger su
información privada. Y, por si acaso, también recordarles que nunca presten sus dispositivos a
alguien que no conocen, y que esto no está sujeto a debate.
5 Cuidado con los extraños: Otro tema que tanto padres, madres como educadores no deben evitar
es el «peligro de los extraños». Además de mencionarle a los niños y niñas que no entren en el auto
de un extraño, recordarles que Internet es solo un gran lugar público lleno de extraños.
Las infancias deben saber que Internet es un lugar donde las personas, escondidas detrás de las
computadoras, pueden ser malas. Cuanta más información compartan los niños, mayor será el daño
potencial; en otras palabras, mayor será la probabilidad de que adultos con malas intenciones
puedan ganar su confianza y amistad o usarlas en su contra. Enseñar a los niños a tener cuidado, no
solo con las personas que no conocen, sino también con las personas que conocen. Enseñarles el
significado de conceptos como ciberacoso y grooming, y cómo los extraños se toman el tiempo para
construir amistades falsas y engañar a los jóvenes para que compartan datos personales e incluso
contenido sexual, lo que puede resultar en intimidación, miedo y posible daño físico.
El grooming se da cuando un adulto contacta a un menor de edad, a través de Internet, y mediante la
manipulación o el engaño oculta su identidad y su condición de adulto y logra que el niño realice
acciones de índole sexual. Puede darse a través de cualquier medio digital que permita la interacción
entre dos o más personas, como redes sociales, correo electrónico, mensajes de texto, sitios de
chats, páginas de juegos en línea, entre otros. “En cuanto al prevención, el diálogo es fundamental.
Habilitar la palabra, generar ambiente de confianza para poder preguntar, aconsejar y escuchar. En
esta situación de aislamiento es importante estar atentos a los cambios de conducta y de hábitos, por
ejemplo si la niña o niño está malhumorado, apático, si se encierra o se esconde para chatear o usar
el celular, si bajó su rendimiento escolar, si se aleja de sus amigos o si su lenguaje está más
sexualizado. Desde Argentina Cibersegura siempre recomendamos no prohibir o solo controlar,
porque es más efectivo enseñar a prevenir dando herramientas, para que sepan cómo actuar cuando
tengan que tomar sus propias decisiones”, aconseja Romina Cavallo, Mentora Educativa de Argentina
Cibersegura.

Fuente ESET

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