lunes, julio 13

Microsoft y Chevron construirán un data center en Texas

La rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) está empujando a los gigantes tecnológicos a buscar fuentes de energía cada vez más potentes y constantes. En un movimiento que marca un cambio de paradigma en la industria digital, Microsoft y Chevron han firmado un acuerdo comercial a 20 años para construir y alimentar un monumental centro de datos en el oeste de Texas utilizando gas natural.

El proyecto, bautizado oficialmente como Project Kilby, contempla la construcción de una planta generadora de electricidad operada por una filial de Chevron (Energy Forge One), ubicada de manera adyacente a un nuevo campus tecnológico de Microsoft en el condado de Reeves, Texas. Se espera que la instalación alcance una capacidad de hasta 2,67 gigavatios (GW) para el año 2028, una cifra que equivale a la electricidad necesaria para abastecer a más de medio millón de hogares y que se dedicará de forma exclusiva al procesamiento digital.

¿Qué es un data center y por qué necesita tanta energía?

Para comprender la magnitud de este acuerdo, es clave entender con palabras sencillas qué es exactamente un data center o centro de datos.

En esencia, es el «cerebro físico» de internet y de la inteligencia artificial. Se trata de edificios gigantescos fuertemente asegurados que en su interior no albergan oficinas tradicionales, sino pasillos y pasilleros llenos de miles de computadoras avanzadas (servidores) y sistemas de almacenamiento conectados entre sí, trabajando sin descanso día y noche.

Cada vez que una persona le pide a un sistema de inteligencia artificial que redacte un texto o analice una imagen, cuando se guarda un archivo en la nube, se envía un correo o se reproduce una película en streaming, esa tarea no ocurre en el aire: se procesa y se calcula dentro de un centro de datos. Al tener que responder a millones de usuarios al mismo tiempo y ejecutar algoritmos complejos las 24 horas del día, estas máquinas consumen una cantidad colosal de electricidad y requieren sistemas de refrigeración continuos para no sobrecalentarse.

El giro hacia el gas natural: adiós a la dependencia exclusiva de la red pública

Durante años, empresas como Microsoft lideraron las promesas de utilizar únicamente energías renovables, como la solar y la eólica. Sin embargo, la explosión de la inteligencia artificial ha alterado la ecuación: el viento no siempre sopla y el sol no siempre brilla, pero los algoritmos de IA necesitan un flujo de electricidad robusto, continuo e ininterrumpido que las renovables por sí solas aún no pueden garantizar al 100%.

Para solucionar este desafío y evitar esperas de años para conectarse a las redes eléctricas públicas —que ya se encuentran saturadas en muchas regiones de Estados Unidos—, Microsoft optó por construir este centro de datos totalmente fuera de la red eléctrica comercial (off-grid). Las turbinas generadoras (proveídas por firmas como GE Vernova) estarán instaladas justo al lado de los servidores, produciendo electricidad «in situ» de manera ininterrumpida gracias al gas natural.

Una nueva era para la tecnología y la energía

Se espera que Chevron tome la decisión final de inversión antes de cerrar el 2026, con el objetivo de que los primeros kilovatios empiecen a fluir hacia los servidores de Microsoft en 2028.

Este pacto no solo le garantiza a Microsoft la autonomía energética necesaria para liderar la carrera de la inteligencia artificial, sino que le abre a la industria petrolera una nueva y lucrativa vía de negocio: convertirse en los proveedores directos de la infraestructura de soporte básica para el futuro del mundo digital.

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